Cuando tanto se sufre sin sueño y por la sangre
se escucha que transita solamente la rabia,
que en los tuétanos tiembla despabilado el odio
y en las médulas arde continua la venganza,
las palabras entonces no sirven: son palabras.
Balas. Balas.
Manifiestos, artículos, comentarios, discursos,
humaredas perdidas, neblinas estampadas.
¡qué dolor de papeles que ha de barrer el viento,
qué tristeza de tinta que ha de borrar el agua!
Balas. Balas.
Ahora sufro lo pobre, lo mezquino, lo triste,
lo desgraciado y muerto que tiene una garganta
cuando desde el abismo de su idioma quisiera
gritar lo que no puede por imposible, y calla.
Balas. Balas.
Siento esta noche heridas de muerte las palabras.
Resumen: El poeta se siente mal tras pensar en lo inútil que se han vuelto las palabras en tiempo de guerra, siendo éstas sustituidas por balas. Las palabras se han vuelto inútiles en cada uno de nosotros e incluso al mismo poeta las balas también le han sustituido el uso de la palabra.
Tema: La ineficacia de las palabras en tiempos de venganza y odio.
Organización De Las Ideas:
El poema lo podemos devidir en 3 partes.
Primera Parte: ( 1ª Estrofa, versos 1-6): El poeta señala el tema que trata en el poema; la inutilidad de las palabras en tiempos de venganza y odio.
Segunda Parte: (2ª Estrofa versos 7-11): Se refuerza la tesis con argumentos como por ejemplo que las palabras y los escritos de los políticos o periodistas son sustituidas por las armas.
Tercera Parte: (3ª Estrofa, versos 12-17): El autor confiesa que le está sucediendo lo mismo, las palabras se han vuelto inutiles y se han sustuido por balas.
Comentario Crítico:
Rafael Alberti nos muestra con este poema que ha sentido como las han palabras han sido sustituidas por balas en tiempos de guerra. Desde mi punto de vista estoy de acuerdo con el poeta, debates, discursos, articulos y demás se han convertido en cañones o bombas, armas de combate. Y es que en tiempos de venganza y odio las palabras no valen nada, sólo queda actuar, combatir con armas.
Pero debo de decir que la armas ha lo largo de la historia han llegado a provocar grandes daños, pero que a veces las palabras puede resultar el arma más letal con la que combatir un problema.